La provincia
de León ocupa una superficie de 15.581 Km2, siendo
la más extensa de las nueve que integran la Comunidad Autónoma
de Castilla y León y la séptima en el computo nacional.
Las formaciones montañosas ocupan una parte considerable
del espacio Provincial (más del 50% de la superficie total
está por encima de los 1.000 m. de altitud), articulándose
en dos conjuntos claramente diferenciados en función de
su litología y morfogénesis. La Cordillera Cantábrica
que se inicia por el Este en Peña Ubiña y se continúa
hacía el Oeste hasta el complejo macizo calcáreo
de los Picos de Europa. Caracterizado por la alternancia de rocas
duras (cuarcitas y calizas) y blandas (pizarras). El sector occidental
de la Provincia pertenece a la macroestructura de las Montañas
Galaico-Leonesas. Una excepción de este conjunto sin duda
la constituye la "hoya" o fosa de El Bierzo, depresión
tectónica encubierta bajo depósitos terciarios de
materiales blandos, que modificados por el modelado cuaternario
han dado lugar a un paisaje de campiña y amplias vegas
que contrasta con el cerco montañoso que la enmarca.
La Meseta leonesa ocupa la parte central y sureste
de la provincia poniendo el extremo Norte y Oeste a la gran cuenca
sedimentaria de materiales terciarios que ocupa el interior de
España. Constituye una plataforma elevada (entre 700 y
1.000 m. de altitud) ligeramente inclina
La Cuenca del Duero (72,1% de
la superficie Provincial) recoge tres importantes cursos como
son el Esla (al que vierten los ríos Porma, Curueño,
Torío y Bernesga), el Órbigo (resultado de la fusión
del Luna y del Omaña) y el Cea. Todos ellos nacen en las
cumbres de la Cordillera Cantábrica y tienen un régimen
nivo-pluvial o pluvial.
La divisoria con la cuenca Miño-Sil
la constituyen los Montes de León, a partir
de los cuales hacia el Oeste y a lo largo de 3.959 Km2 (el 27,7%
de la superficie provincial) se expande el sistema Sil. Este río
de régimen pluvial, con afluentes como el Búrbia,
Boeza o Cabrera
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